Algunas empresas de los ibéricos cordobeses no tienen producto para abastecer las peticiones.Los distintivos de calidad de la provincia siguen ganando mercado nacional e internacional.
09/09/2009 F. EXPOSITO diariocordoba.com
El panorama económico no es el más halagüeño para que las ventas de productos alimentarios de calidad, por los que hay que pagar un valor añadido, sigan creciendo. Sin embargo, las denominaciones de origen cordobesas continúan abriendo nuevos mercados, acudiendo a ferias promocionales y conquistando premios que reconocen la calidad del producto que elaboran y comercializan. En esta situación se encuentra la denominación que protege los jamones y paletas ibéricas de Los Pedroches, que en el año 2008 sacrificó 11.898 cerdos ibéricos, frente a los 8.650 de un año antes. La tendencia no deja de aumentar. Solo en el pasado ejercicio se marcaron 22.976 jamones y 22.859 paletas. Además, se comercializaron 8.885 jamones de bellota y 9.735 paletas. Pese a ello, el consejo regulador precisa que el fuerte aumento de la demanda está provocando que la oferta de las empresas inscritas en el distintivo (14 industrias) sea insuficiente para abastecer al mercado. Y todo pese a que una pieza de jamón llega a alcanzar los 300 euros. El secretario del consejo regulador, Juan Luis Ortiz, asegura que algunas de las empresas del distintivo de calidad ya se han quedado sin jamones para abastecer los pedidos que están recibiendo. “La crisis está y no hay que negarlo, pero este tipo de producto se dirige a un mercado al que le está afectando menos la crisis”, afirma. Y es que, pese al gran aumento que se ha producido en el marcado de cerdos, hay que esperar los 12-14 meses de crianza y los 36 de curación natural que tarda un jamón en obtener el momento idóneo para su degustación.
En el caso de los dos distintivos de calidad del aceite de los que recoge datos el Ministerio del Medio Rural (aún no se incluían en la comparativa Montoro–Adamuz ni Lucena), Baena y Priego continúan incrementando su mercado. Todo a pesar de que en el caso del aceite, los efectos de la caída del precio se han dejado sentir de manera importante.
La denominación de Baena cerró el año 2008 con la comercialización de 3.470 toneladas, de las que 2.300 fueron al mercado nacional y el resto a la UE o terceros países. Esta cantidad supera las 3.382 toneladas de la campaña 2006/2007. El secretario del consejo regulador, José Manuel Bajo, reconoce la dificultad de los mercados y la influencia que ha tenido la caída de los precios durante la última campaña. A pesar de ello, destaca el continuo crecimiento que se viene observando en la venta de aceite.
Los continuos reconocimientos que están logrando los aceites de la zona de Priego se están traduciendo en un mayor conocimiento de su virgen extra. Sin embargo, la menor cosecha y la desaparición de algunas empresas ha provocado que el año 2008 se cerrase con unas ventas de 820 toneladas. “La crisis está ahí, aunque seguimos abriendo mercados y dando a conocer la calidad de nuestros aceites”, indica Francisco Serrano, presidente del consejo.











